ORACIÓN del DIEZMISTA
Recibe, Señor, mi ofrenda.No es limosna, porque no eres mendigo.
No es una contribución,
porque no lo necesitas.
Tampoco es lo que me sobra
lo que te ofrezco.
Esta importancia representa, Señor,
mi reconocimiento y mi amor.
Pues sé bien que todo lo que tengo es un regalo tuyo.
GRACIAS, SEÑOR.
Amén